Coaching Fertilidad: un acompañamiento emocional

Uno de mis focos de trabajo es la Fertilidad Positiva – sea a través del coaching o de mi trabajo dentro de She Oak, asociación sin ánimo de lucro que que proporciona apoyo a todos los que quieren ser padres.

Mi pasión es ayudar a las mujeres que quieren tener un bebé a vivir mejor el proceso, de manera más positiva y serena. ¿Quieres saber más sobre el tema, y como llegué aquí?

Estoy muy orgullosa de compartir esta entrevista sobre Coaching y Fertilidad que se publicó hace poco en el blog de She Oak.

(también puedes leerla aquí: www.sheoak-barcelona.com/blog)

 

 


She Oak:  Eres coach especializada en acompañamiento de la fertilidad, y cofundadora de la asociación She Oak. ¿Cuál es tu historia, y cómo llegaste aquí?

Stéphanie: Mis 2 niñas nacieron por FIV (Fecundación in Vitro). Durante estos procesos, he sufrido mucho el tabú y el silencio entorno a estos temas, y tenía la sensación de ser la única en tener problemas para concebir. Fue sólo después cuando me di cuenta de que no era el caso: ¡casi 1 de cada 5 parejas tiene problemas de fertilidad! Entonces tomé conciencia de la falta de acompañamiento emocional durante estos procesos, y de la importancia de comunicar sobre el tema para luchar contra los tabúes. Poco a poco la idea surgió en mí de dedicarme a esto.


De allí la asociación She Oak, y el proyecto de Coaching de Fertilidad…

Sí, fue entonces cuando decidí reorientarme (trabajaba en Marketing y Comunicación en una multinacional). Conocí a Alessandra Marcomini, que había empezado a crear la asociación She Oak, y juntas le dimos forma al proyecto: ahora, She Oak ofrece un apoyo global a todas las personas que quieren tener un niño, que vivan en Barcelona o en Francia, y sea cual sea su modelo familiar (terapias naturales, apoyo emocional y psicológico, apoyo entre pacientes, consejos logísticos, información…).

 

En paralelo, me he formado y certificado como coach CPCC (*), y ahora estoy especializada en acompañamiento de mujeres que quieren ser madres (así como en otros momentos clave de su vida como la maternidad, la gestión del cambio o la reorientación profesional).


¿Qué fue lo más difícil para ti cuando intentabas quedarte embarazada?

El shock del diagnóstico fue muy duro, y la primera FIV fue marcada por el estrés, el miedo y crisis de angustia permanentes para mí – y al final, un fracaso.

 

Lo más difícil: la sensación de ser los únicos en tener este tipo de problemas (¡nadie lo comenta!), las noticias de embarazo que se multiplicaban en nuestro entorno, el aislamiento, el miedo a no conseguirlo… Y diría también la sensación de falta de control sobre un proceso ultra-medicalizado y tan poco romántico…


¿Y qué fue lo que más te ayudó?

Después de este primer fracaso, empecé a buscar ayuda para prepararme psicológicamente y físicamente a la próxima FIV. Aprendí a relajarme gracias a la sofrología y la relajación por la respiración; la osteopatía y la acupuntura me ayudaron a prepararme a los tratamientos de estimulación; y me he permitido algunos masajes para relajarme y volver a conectar con mi cuerpo.

Todo esto me ayudó a sentirme mejor, más relajada y positiva. Sobre todo, tuve la sensación de recuperar el control del proceso, de ser menos pasiva, de hacer cosas para mí y para optimizar los tratamientos médicos.

Obviamente, es gracias a la reproducción asistida que pude ser madre, pero estoy convencida que esta actitud más positiva y activa también fue clave. En cualquier caso, me ayudó a vivir mucho mejor cada etapa de la FIV.


¿Cómo puede ayudar un proceso de coaching a las mujeres (o parejas) que luchan para tener un hijo?

Mi creencia es que, aunque no siempre elegimos las situaciones que vivimos, sí que podemos elegir cómo queremos vivirlas. Y se trata justamente de esto: el coaching puede ayudar a vivir mejor la búsqueda de bebé y la reproducción asistida; a abordar el proceso de manera más serena y positiva; a retomar el control. Por eso yo siempre hablo de “Fertilidad Positiva”.

 

Son procesos muy duros físicamente, pero también emocionalmente y psicológicamente. El nivel de estrés puede ser muy alto y se produce una mezcla de emociones complejas: la ilusión de crear una familia, pero también el miedo (” ¿y si no lo consigo nunca? “), el enfado y un sentimiento de injusticia (” ¿por qué los demás lo consiguen y yo no? “), la tristeza, la angustia, la culpabilidad, a menudo una pérdida de autoestima y de confianza en el futuro…

 

El acompañamiento por un coach permite identificar y aceptar estas emociones, encontrar en sí misma los recursos para gestionarlas y desarrollar herramientas prácticas para abordar con más serenidad cada etapa del proceso.


¿Cuáles son, en concreto, los temas en los que puedes ayudar a una persona, o a una pareja que desea tener un hijo?

Los problemas de fertilidad  nos acaban afectando en todas las facetas de nuestra vida: personal, profesional, familiar, etc.

 

Es muy difícil aislar un tema en concreto, porque son procesos muy humanos y emocionales y porque el coaching se dirige a la totalidad de la persona. Pero aquí están algunos de nuestros enfoques de trabajo (no es exhaustivo porque cada persona y cada situación es diferente):

 

  • Aceptar y gestionar las emociones relacionadas con el proceso:

Enfado, angustia, tristeza, miedo, pérdida de autoestima, culpabilidad, o incluso celos (cada anuncio de embarazo es otro golpe). Estas emociones son totalmente normales, pero a veces difíciles de asumir: el coaching ayuda a identificarlas y a aceptarlas – y a dar el primer paso hacia más serenidad.

 

  • Darle valor al resto, y vivir más allá de la reproducción asistida:

A menudo, el deseo de tener un niño se vuelve obsesivo, y ocupa todo el espacio en nuestras vidas. A lo largo del proceso de coaching, trabajamos para “devolverle valor” al resto: la pareja (más allá del proyecto común de ser padres), el trabajo, la familia, los amigos, los hobbies – y todas esas cosas que nos definen como individuo y como mujer (y no sólo como alguien que intenta tener un hijo).

 

  • Saber rodearse y comunicar con su entorno:

Muchos vivimos el proceso de tener un bebé en el silencio y la soledad: por vergüenza, por pudor o por miedo a la reacción e incomprensión de los demás… Durante nuestras sesiones de coaching, trabajamos mucho este tema: con quién hablar del proceso, y cómo hablarlo; atreverse a pedir ayuda cuando se necesita… pero también protegerse y, a veces, saber ser egoísta sin sentirse culpable.

 

  • Recuperar la confianza en sí misma:

Los problemas de fertilidad afectan mucho a nuestra auto-estima: nos sentimos culpables, nos cuestionamos a nosotras mismas, nos sentimos menos mujer (o menos hombre)… Un proceso de coaching es un trabajo sobre sí misma, que ayuda a recuperar serenidad y confianza en sí misma, para sentirse bien y tener la fuerza de seguir luchando.

 

  • Considerar y aceptar alternativas:

No es fácil, pero en algún momento del proceso puede ser sano preguntarse: ” ¿Hasta dónde estoy dispuesta a ir para tener un niño? ” o ” ¿Cómo será mi vida si no lo consigo? “. Eso no significa renunciar, para nada. Pero enfrentar nuestros miedos y conocer todas las alternativas puede ayudar a vivir el momento presente con más serenidad.

 

  • Tomar decisiones difíciles:

En este proceso, nos enfrentamos a menudo a decisiones difíciles: recurrir a una donación de gametos (esperma o óvulos), adoptar – o incluso, la decisión más dolorosa de todas, renunciar. Un trabajo sobre sí misma es primordial para tomar y aceptar la decisión de manera serena: conocerse mejor, identificar sus valores y sus prioridades, reconocer sus recursos internos (y las de la pareja cuando es el caso), enfrentar sus miedos y sus heridas.


¿Que es la diferencia con una terapia? ¿Cuáles son las herramientas del coaching?

El objetivo es el mismo: que la persona pueda vivir mejor el proceso de búsqueda de bebé, de manera más serena.

 

El coaching tiene un enfoque más práctico y menos analítico, y puede representar una buena alternativa en función de la personalidad y las expectativas de la persona. La finalidad es integrar, en su cotidiano, recursos y herramientas prácticas para afrontar situaciones concretas

 

El principio de base del coaching es que, sea cual sea la situación, todos tenemos en nosotros los recursos necesarios para enfrentarla – mi trabajo como coach es ayudar a la persona a identificar y utilizar estos recursos.

 

Para ello, las principales herramientas que utilizo son:

– un espacio de confianza, libre de juicio

– una escucha activa, preguntas de reflexión

– ejercicios prácticos y visualizaciones, para identificar y conectar con nuestros valores, nuestras prioridades, nuestros recursos internos, pero también nuestros “saboteadores”

– herramientas para identificar nuestras emociones y encontrar en nosotros los recursos “gestionarlas”

– un trabajo individual entre las sesiones (aplicaciones prácticas, preguntas de reflexión), que es igual de importante (o más) para profundizar y concretizar nuestros aprendizajes.


Para acabar: desde su experiencia personal y profesional, ¿cuáles son los 3 consejos principales que darías a una mujer o una pareja que empieza un tratamiento de reproducción asistida?

Primero, no corras – y ¡lo digo porque lo he hecho y lo he sufrido! Sé que tienes prisa y que quieres avanzar, pero en la mayoría de los casos no va de un par de meses. Tomarte unos meses para prepararte, tanto física como psicológicamente, puede cambiarlo todo en como vivirás el proceso.

La preparación física puede pasar por las terapias naturales (acupuntura, osteopatía), o por simplemente reconectar con tu cuerpo (masajes, yoga, relajación, etc.) Somos todas diferentes: no dudes en probar diferentes cosas, y elige lo que mejor te funciona; lo importante es que te haga sentir bien.

 

Luego, habla del tema – ya sea con un profesional o con tu entorno. No te aisles, y no guardes esto para ti: son procesos muy duros, y no hay ninguna vergüenza en abrirse a los demás o a pedir ayuda.

Si sientes que tu entorno no puede apoyarte de la manera que quisieras (puede pasar, a veces la gente no sabe muy bien cómo reaccionar), te puede ayudar mucho hablar con un profesional (coach o psicólogo) o con personas que viven la misma situación (o la han vivido) y por lo tanto te entenderán mejor que nadie. She Oak puede ayudarte con eso.

 

Por último, y sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero sigue viviendo tu vida: no dejes que este proceso sea el centro de tu vida. Sigue viendo amigos, saliendo, dedicando tiempo a tus aficiones, haciendo planes de viajes, de vacaciones. Sigue cuidando tu pareja, más allá de vuestro proyecto común de crear una familia. No pongas tu trabajo o tu carrera entre paréntesis.

 

En resumen: no te olvides a ti misma en este camino.

*Certified Professional Coactive Coach : programa de certificación de CTI (Coaches Training Institute, escuela americana de coaching reconocida a nivel mundial), avalado por la ICF (International Coaching Federation).